Tomás Pombo vence en Padrón y prolonga el idilio del Cortizo con la Clásica de Pascua

El Equipo Cortizo volvió a triunfar en la Clásica de Pascua por cuarto año consecutivo. En esta ocasión, el triunfo llevó el sello de Tomás Pombo, una de las grandes promesas del ciclismo gallego que, con tan solo 18 años, logró esta mañana su primera victoria como sub-23.

El Equipo Cortizo volvió a triunfar en la Clásica de Pascua por cuarto año consecutivo. En esta ocasión, el triunfo llevó el sello de Tomás Pombo, una de las grandes promesas del ciclismo gallego que, con tan solo 18 años, logró esta mañana su primera victoria como sub-23.

Pombo, nacido en Carballo, llegó a la cantera del Padronés en categoría cadete y fue creciendo y completando etapas deportivas hasta dar el salto esta temporada al primer equipo. Hoy dio un paso más en su carrera deportiva, estrenando un palmarés al que seguro que le quedan muchas páginas por escribir.

La 62 Clásica de Pascua-Memorial Francisco Rodríguez Pazos daba su pistoletazo de salida a las 10:00 h con un pelotón de 118 corredores y 17 equipos. Por delante, un recorrido de 154 kilómetros en el que se incluía como gran novedad la subida a Cruxeiras, protagonista en la pasada edición de La Vuelta y también en esa ocasión.

Poco antes del ecuador de la carrera, la primera fuga del día con Belmonte (Cortizo), Domènech (High Level), Cambareri y Plazas (Lasal Cocinas), García (El Bicho) y Krawiec (Telco OnClima Oses) era neutralizada, por lo que el pelotón llegaba reagrupado a Carcacía antes de iniciar el ascenso de Cruxeiras. Allí, Tomás Pombo se lanzaba a por la victoria.  “Me sentía bien e intenté poner ritmo desde abajo para ver cómo respondían mis piernas y los rivales. A 150 metros de coronar, me fui con Joel Díaz del Froiz y conseguimos abrir hueco”, explicaba el ciclista del Cortizo antes de subir al podio.

El dúo cabecero llegaba a al último puerto de la jornada, Augasantas, con una ventaja cercana al minuto. Afrontando sus duras rampas, con tramos al 13 %, Pombo impuso un ritmo más fuerte para marcharse en solitario y abandonar a Díaz a su suerte. El joven del Equipo Cortizo metió una marcha más y se escapó a más de 30 segundos. Por detrás, un grupo de favoritos ascendía con rapidez y determinación para perseguir al líder de la carrera. Bilyi (Cortizo) y Crozzolo (Technosylva), corredores destacados en la clasificación general de la Copa de España, fueron los más fuertes. Alcanzaron primero a Díaz y luego lo rebasaron para completar el podio de una Clásica de Pascua que encumbraba a Tomás Pombo poco antes de las 14:00 horas.  “Estoy muy feliz y orgulloso de conseguir aquí en casa mi primera victoria en la categoría.  No habría sido posible sin el apoyo de mis compañeros en carrera, de los directores y de todos los que forman parte del Equipo Cortizo.  Siempre intento tener una mentalidad positiva. Sé que tengo piernas, no todos los días puedes ser el mejor, pero intento dar el máximo porque siempre se puede presentar una pequeña oportunidad de poder ganar. Ojalá sea la primera de muchas. Los últimos 5 kilómetros fueron los más largos de mi carrera, ya no sabía cómo acoplarme encima de la bici, pero al final conseguí el objetivo”, sentenciaba un Tomás Pombo exhausto por el esfuerzo realizado.

El de Carballo, también se enfundó el maillot de la montaña y el de líder sub-23 de la Copa Galicia, un torneo en el que Maksym Bilyi, hoy segundo, pasa a encabezar la general élite. El Cortizo completó su brillante actuación con el triunfo por equipos. Bernardo Cambarelli (Lasal Cocinas) fue el ganador de los esprints especiales, mientras que Miguel Rodríguez (Supermercados Froiz) se llevó las metas volantes.