El Equipo Cortizo cierra su primera participación en la Vuelta a Castilla y León coronando a Martín Rey como como vencedor absoluto de una prueba en la que los de Marcos Serrano se mostraron intratables, recuperando su mejor versión con un ciclismo atrevido que busca el espectáculo en todas las etapas.
A pesar de no empezar con buen pie la contrarreloj inaugural, en la que un pinchazo apartaba a Fran Bennàssar, su principal baza para esa jornada, de la pelea por la victoria en las calles de Salamanca, el Padronés supo sobreponerse y lanzarse al ataque en las jornadas restantes. El propio Bennàssar era el protagonista al día siguiente, aprovechando su punta de velocidad en la meta de Ciudad Rodrigo para terminar con éxito una fuga que había arrancado casi desde la salida en compañía de otros tres corredores.
Con el primer parcial en la saca, el Cortizo continuó mostrando su ambición el miércoles, en una tirada de perfil llano en la que un grupo de 17 corredores se lanzó a la aventura con apenas 10 kilómetros transcurridos; una selección en la que el Padronés iba representado con Martín Rey, Óscar Fuentes y Samuel Flórez. El viento a favor y el control por atrás hicieron posible que la fuga llegase a buen puerto, resolviéndose la carrera en las calles de Cuéllar. Mateu Estelrich (Supermercados Froiz) se adjudicaba la etapa y Martín Rey se enfundaba el maillot rojo de líder que ya no abandonaría hasta el final.
Los de Marcos Serrano aprovecharon la antesala de la etapa reina para anotarse una nueva victoria parcial, la de Jordi Artigues en Valderas, lograda después de otra fuga lejana. Rey aumentaba ese día las diferencias con el segundo puesto y llegaba a la decisiva Montaña Palentina con un colchón de 1 minuto y 45 segundos. El ciclista de Vilagarcía fue cuarto en la estación de esquí de La Collada de Golobar y se proclamaba virtual vencedor de prueba, teniendo en cuenta que su inmediato perseguidor, Daniel Cepa, se situaba a más de dos minutos y que la jornada final transcurría sobre un terreno favorable. Como era previsible, el epílogo en Medina del Campo se resolvió al esprint y Martín Rey se adjudicó la segunda edición de la Vuelta a Castilla y León, mientras que Samuel Flórez, cuarto, Fran Bennàssar, décimo, y Artigues, undécimo, también terminaron en la parte alta de la clasificación general, lo que le sirvió al Padronés para anotarse la victoria por equipos.
«Estoy muy contento. Hemos hecho una vuelta increíble. Sabíamos que no sería fácil defender el liderato, el viento y los abanicos eran una amenaza constante, pero lo hemos conseguido. El equipo ha hecho un trabajazo», explicaba Martín Rey al término de la carrera.
Sin apenas tiempo para celebraciones, los de Marcos Serrano ya tiene por delante un nuevo reto desde el próximo lunes, la Vuelta a Zamora, en la que buscarán seguir ampliando un palmarés que ya acumula 17 triunfos esta temporada.
